Aunque soy y seré siempre del barrio del “Sequión” (nací en la calle del Turco), con 13 años me fui a vivir  a las casas del Vietnam, a los 17 a la calle La Paz y cuando me casé, viví 7 años en la playa del Cura (justamente frente al bar Caliche). Como nunca fui de muchas bullas y en el Cura y en verano ya se sabe, en el año 89 me trasladé a una casa individual en Aguas Nuevas, donde no llegaba entonces ni el teléfono. Aquí vivo feliz y tranquilamente con mi familia y mis perros desde hace 28 años y solamente por cercanía, mi distrito depende administrativamente de Torrelamata.

Por esa cercanía, muchas de mis salidas festivas y de ocio, se dirigen  a este rincón de Torrevieja. Rincón olvidado históricamente por sucesivos gobiernos. Olvidado, exceptuando las jornadas pre-electorales, donde unos y otros candidatos (sin excepción), dedican su preciado tiempo a pasear por sus calles y abordar a transeúntes (de los que ignoran si son locales o foráneos) prometiéndoles zonas deportivas, transporte urbano decente, plazas nuevas, infraestructuras modernas y un sinfín de proyectos que se repiten (y prometen) matemáticamente cada cuatro años.

Entre estos lapsos de tiempo, Torrelamata sobrevive y disfruta de su vida cotidiana, en gran parte gracias a sus incansables vecinos. Y digo incansables  por conocimiento propio, porque para el que no conozca o no venga asidua ó esporádicamente,  no sabe lo que se pierde.  Desde Cabo Cervera hasta Puerto Romano por la Costa y desde la playa hasta el Parque Natural de la Laguna de La Mata por el interior, puedo asegurar que es un rincón único.

Tras la publicidad gratuita, volvamos a la realidad. Todo este potencial, exceptuando el Parque, (que por fin se dieron cuenta de lo que tenemos), sigue olvidado por las sucesivas administraciones. Las asociaciones de vecinos, Peñas locales, Plataforma local matera y de comerciantes son las que se encargan de las actividades festivas y lúdicas de Torrelamata. Verbenas en verano que ya las quisieran algunos pueblos, bingos de regalos, procesiones, cabalgata de reyes, carnavales, etc. Todo organizado por vecinos y asociaciones locales, con la nula participación de organismos oficiales (solo se dignan a venir a alguna misa o procesión. Algo es algo, pero la foto es la foto).

Es una pena, ver como un edificio que en su día, se vendió a bombo y platillo como Ayuntamiento, hoy es un local vacío, inutilizado e inservible. Como sus bodegas se pierden por falta de ayudas, como su patrimonio histórico, es  cada  vez más ruinoso.

Pues esto es Torrelemata hoy, una pedanía olvidada y sacada adelante, gracias a los “collons” (permítaseme el término valenciano) de sus vecinos.

Al escribir esto, no me mueve ningún interés ni personal, ni partidista, solo trato de plasmar lo que cada día veo y siendo una parte de Torrevieja, olvidada y abandonada, no sé si por lejanía o por dejadez, pero ya es hora de echar una mano y levantar como se merece a Torrelamata.

Juan Carlos García Sala 

Torrevejense y Matero

Vocal de Ejecutiva, Sueña Torrevieja

 

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